Cooperativista santacruceño: El pueblo recibirá siempre el fruto de mi sudor

Las lluvias, al parecer, no han querido beneficiar  a la finca El Porvenir. Juan Clemente Castillo Rodríguez, tiene fe en que esta situación cambie. “La naturaleza es sabia, generosa”. Ella, considera, escogerá el mejor momento para empapar la caballería que hace seis años atiende, recibida por la ley 259.

La ropa de trabajo la trae llena de sudor. Hay un calor insoportable, pero el asociado de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Antonio Maceo, tienen tanta potencia en la moral obrera como en el empleo del machete y el azadón, todavía a los 76 años.

Sólo le quedan por liberar tres hectáreas de marabú. “A esas le voy a dar con el filo de mi arma de ajetreo, en breve. En esta área siempre habrá cultivos. Ni espinas, ni plantas improductivas tendrán sitio permanente”.

Allí abunda el plátano burro del que hay plantado cerca de seis hectáreas. Manifiestan salud verde, además,  hectárea y media de yuca, media de maíz y una hectárea de boniato.

El anterior calendario entregó  a la CCS 12 toneladas de “burro”. Durante este período Castillo ha podido sólo acopiar cuatro toneladas de la referida vianda y 20 quintales de melón.

Entre sus objetivos está cosechar, pese a la escasez de precipitaciones, ocho toneladas de plátano y 50 quintales de calabaza. Plantará en el surco, antes de irse diciembre, medio kilogramo de semilla de la cebolla blanca, a fin de obtener 40 mil ó 50 mil unidades de la hortaliza.

El Porvenir, enclavada en las profundidades en la zona de El Francés, distante 10 kilómetros de la ciudad cabecera,  necesita de la primavera, sin embargo tiene la atención sistemática de Juan Clemente, un hombre de fuerte constitución física, emprendedor y comprometido. “El pueblo recibirá siempre el fruto de mi sudor”, aseguró.