Como flores de diferentes matices son las mujeres cubanas

Llegan al nacer con el espíritu de la victoria. Por naturaleza las mujeres cubanas son sagaces, altruistas, voluntariosas, sencillas, sin perder el orgullo de ser siempre flores sin interesar sus matices.

Fueron aquellas féminas, al decir de José Martí, quienes mientras el marido cargaba el rifle libertador, preparaban a los niños para hombres; ayudaron con su industria al ejemplo y dicha de la casa desterrada.

Estuvieron en la Sierra Maestra con Fidel afrontando la muerte, pelearon en el llano. En cada tarea de la Revolución van a la vanguardia, preocupándose a la vez por la correcta crianza de sus hijos; a los que les piden se levanten y anden amando la lealtad a los principios revolucionarios legados por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Cada bloque y delegación de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) tiene una eterna Vilma Espín. Nunca faltará el relevo, el viril deseo, la capacidad de la virtud para ser guías abnegadas donde sea necesario. Así lo continúan demostrando.

Corona natural llevan sobre las cabelleras las féminas de La Mayor de las Antillas, símbolo de su grandeza humana, de naturaleza rebelde y sensible. Siempre en los quehaceres más difíciles y superiores.