Celia, tu onomástico 97 te descubre hoy más presente

Tú que fuiste leyenda, heroína, montaña, flor. Tú que te le reíste a la resistencia en la lucha del llano y la montaña. Mujer de sangre fría para enfrentar al enemigo, de corazón crecido de ríos, sentimientos montunos, mérito de la consagración a Fidel, al proceso revolucionario del que fuiste protagonista activa.

Hija de Pilón, raíz de Cuba, que conociste la miseria del campesinado en aquella República que no era de los humildes ni para el bienestar de los humildes, a los que tu padre no le cobraba las consultas médicas.

Sabías que la caridad no bastaba para eliminar la pobreza. Adquiriste conciencia, llegaste a la conclusión definitiva: a través de la lucha armada el pueblo podría triunfar, quitarse de encima las cadenas, dejar de ser oprimido para enarbolar la libertad.

Los testaferros te buscaban babeando sangre infernal, querían verte muerta, por eso corriste como nadie imaginaba. Tanta agilidad no la pudo deterner ni el trillo más escabroso de la Sierra Maestra. Venciste la fatiga. El aroma valiente de tu cuerpo te guió hasta la Columna uno al mando del Comandante en Jefe.

Con el M-1 en ristre disparaste en El Uvero. Eran las balas que llevaban la luz de fuego al futuro enero glorioso.

Celia Sánchez Manduley eres hermana, dirigente, pétalo anunciador, responsabilidad integral. Mujer industria del ejemplo. Tu onomástico 97 te descubre hoy más presente.