Batalla contra el marabú desde una finca santacruceña

Muchos de sus conocidos llegaron a considerarlos unos chiflados. Para poder hacer realidad las ideas productivas tenían primero que cortar mucho marabú.

Tres caballerías en lo individual solicitaron inicialmente por el Decreto Ley 259 los hermanos Miguel, Yoel y Alberto Diegues Aguilera en tierras del otrora batey de Palma Dos, que estuvo enclavado en la zona de La Cupertina, distante más de 28 kilómetros del emporio local.

La fortaleza física de estos hombres de ojos oblicuos adaptados al trabajo rudo, tiene por demás el apego a la tierra, a los animales, a los cultivos. Hablan con orgullo de su familia y amigos que no dudaron lograrían el propósito en la finca Las Palmas. Allí en cada palmo de terreno hay notorios rastros de esfuerzo.

Cultivos varios, ganadería vacuna y ovina, crianza de cerdos y aves continúan incrementado estos campesinos de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Pepito Tey.

De las seis caballerías plantadas de acacia, algarroba, baría y roble se ha extraído la madera para la construcción de los hogares de otros productores y vecinos de comunidades intrincadas del territorio. Debajo de esas arboledas intercalaron la siembra de la guayaba, tamarindo, marañón y almendra.

Cada madrugada cuando el reloj marca las cuatro sólo hay tiempo para el buchito de café. 28 vacas comienzan a esa hora a ordeñarse, extrayéndoseles en cada jornada de esta etapa de sequía más de 115 litros. Este provecho se debe al pastoreo sistemático del rebaño ascendente a 238 animales, al que se le suministra caña en su alimentación.

El año pasado los tres fructíferos santacruceños de la “Pepito Tey” entregaron a la industria láctea una cifra superior a los 28 mil 300 litros de leche. Al cierre del primer trimestre del actual calendario habían acarreado más de seis mil litros,

Los Decretos Leyes 300 y 358 les han permitido ganar en mayor cantidad de espacio para totalizar las 12 caballerías. Sobresalen en la CCS en la cría de toros de ceba y ventas de estos al combinado cárnico provincial.

En este trabajo periodístico Yoel Diegues Aguilera y su esposa Yarelis Hernández Alfonso por situaciones familiares les fue imposible estar presente, pero el reconocimiento a su quehacer en Las Palmas hace levantar, a modo de cortesía, sombreros de la cabeza.