Asombro y criterios contradictorios en EE.UU. por despido de titular del FBI

Washington, 10 may.- La decisión del presidente norteamericano, Donald Trump, de despedir al director del Buró Federal de Investigación (FBI), James Comey, provoca reacciones encontradas en el Congreso, incluso entre los miembros del Partido Republicano.

Las respuestas de los legisladores, tras divulgarse anoche la noticia, abarcan el rechazo y las suspicacias de algunos, sobre todo demócratas, el asombro de muchos otros, y el apoyo de varios miembros del partido rojo.

Sé que esta fue una decisión difícil, comprendo el servicio de Comey a nuestra nación en una variedad de roles. Dadas las recientes controversias en torno al director, creo que un nuevo comienzo servirá bien al FBI y a la nación, consideró el senador republicano Lindsey Graham.

Para su correligionario Chuck Grassley, a lo largo de los últimos meses las decisiones del titular del FBI sobre asuntos polémicos suscitaron preocupación de todo el espectro político y de los expertos en aplicación de la ley.

John Cornyn, el número dos entre los republicanos del Senado, expresó sorpresa por lo sucedido, pero reconoció que Comey ha sido centro de controversia entre su formación y la fuerza azul en diferentes momentos. “Me parece que el Presidente perdió la confianza en él.”

Pero Richard Burr, quien preside el Comité de Inteligencia de la Cámara alta, se dijo preocupado por el momento y el razonamiento detrás de la determinación del mandatario.

La destitución confunde aún más una pesquisa ya difícil por parte del Comité, afirmó el legislador republicano en referencia a la investigación sobre presuntos vínculos entre el equipo de Trump y funcionarios rusos para influenciar en las elecciones de 2016.

A su vez, John McCain manifestó estar decepcionado por la decisión del presidente y Bob Corker consideró el razonamiento del Departamento de Justicia para despedir a Comey como “exhaustivo”, pero “su remoción en este momento en particular planteará preguntas”.

Del lado demócrata, en tanto, el senador Richard Blumenthal señaló que lo sucedido compromete la investigación sobre los supuestos nexos con Rusia y confirma la necesidad de un fiscal especial para llevar ese caso.

Si el FBI estaba de hecho investigando al Presidente de los Estados Unidos, es un abuso de poder despedir a alguien que lo tiene bajo una pesquisa activa, apuntó en declaraciones a la cadena CNN.

El reclamo de un fiscal especial fue repetido por los también representantes del partido azul en la Cámara alta Tammy Baldwin, Michael Bennet, Cory Booker y Sherrod Brown, entre otros.

“Ya hay poco que haga el Presidente que me sorprenda, pero despedir al investigador principal en la connivencia de los funcionarios de su campaña con Rusia está más allá de los límites, incluso para él”, sostuvo otro senador demócrata, Ben Cardin.

Su compañero de partido Thomas Carper estimó que la noticia plantea más preguntas que respuestas. “¿Qué cambió desde que el Presidente asumió el cargo, para que perdiera la confianza en la capacidad de Comey de hacer su trabajo?”, cuestionó. (PL) (Foto: Archivo/ Tomada de RHC)