Bell, Despaigne y Gourriel, lo mejor de lo mejor

Bell, Despaigne y Gourriel, lo mejor de lo mejorLa Habana, 29 dic. – Gracias a sus temerarios rendimientos ofensivos, el santiaguero Alexei Bell, el espirituano Yulieski Gourriel y el granmense Alfredo Despaigne, mantienen en vilo a cuanto lanzador deba enfrentarlos en la XLIX Serie nacional de Béisbol.
  
Luego de una campaña 2008-2009 para el olvido, el jardinero derecho de las Avispas de Santiago de Cuba, Alexei Bell, regresa a puro talento a los primeros planos de la pelota cubana.
  
En el presente, el indómito emana un aura de grandeza que bien vale un potosí para su renovada novena, y que lo eleva a la cúspide de importantes lideratos de bateo.
  
Sus números son la envidia de la inmensa mayoría de los jugadores en la Serie, sobre todo su deslumbrante porcentaje ofensivo, .440, y su fastuoso slugging, .856.
  
A estos guarismos agrega la tercera posición en carreras impulsadas (50), sus cuartos escaños en bases robadas (12), bases por bola (38) y veces que impulsa en empate o ventaja (13), el quinto en dobles (14), y el séptimo en cuadrangulares (12).
  
A este frenético rendimiento, digno de jugadores extraclase, solo pueden equiparársele los performances de Yulieski Gourriel y Alfredo Despaigne.
  
El antesalista de los Gallos de Sancti Spíritus, titular indiscutido en las últimas selecciones nacionales, continúa desforrando pelotas en los torneos domésticos, al extremo de comandar dos de los tres departamentos válidos para la pugna por la Triple Corona.
  
En uno de estos parámetros, los cuadrangulares, presenta un gran total de 19 en los 45 desafíos jugados por su equipo, lo que proyecta un nuevo record absoluto para campeonatos cubanos, ascendente a 38 vuelacercas.
  
También puede considerarse a Gourriel como el bateador más oportuno de la temporada, avalado por sus lideratos en carreras remolcadas, ya que va al frente de las impulsadas, 54, y es el toletero que más veces empuja el empate o la ventaja para sus huestes, 17.
  
Además, anda tercero en anotadas (47), cuarto en average ofensivo (.380) y décimo en hits (63).
  
Alfredo Despaigne, por su parte, también ofrece excepcionales garantías con el madero en ristre, e incluso muchos expertos y analistas en la materia observan en él al tan buscado cuarto bate del equipo Cuba para la próxima década.
  
Galardonado recientemente con el premio al mejor deportista de año en deportes colectivos, el jardinero de los Alazanes de Granma marcha segundo en jonrones en la XLIX Serie Nacional, con 16, y lidera, igualado con Gourriel, el casillero de carreras impulsadas.
  
Si fuera poco, Despaigne va segundo, detrás del santiaguero Héctor Olivera, en el apartado de dobletes (21), y, además, es tercero en promedio de bateo (.394) y en slugging (.778), en ambos casos con astronómicos guarismos.
  
El rendimiento individual global de estos tres jugadores es muy superior al del resto de sus colegas, sin embargo la actuación colectiva sin precedentes de la novena de los Indios de Guantánamo les “ha robado” bastante protagonismo.
  
Hoy día, los guantanameros tienen deslumbrados tanto a propios como a extraños y, cumplida la primera mitad del certamen, amenazan con implantar una nueva marca de ganados y perdidos para una Serie.
  
Su principal aval para conquistar tamaña proeza es el equilibrio que han exhibido en todos los órdenes de juego, ya que marchan primeros en bateo con .324, y segundos en pitcheo con 3.58.
  
Sin duda, el talento de Bell, Yulieski y Despaigne, unido al sorprendente desempeño de los Indios mantiene con vida al béisbol cubano y a un campeonato que añora la calidad de antaño. (AIN)