Cambio climático: la batalla regresa a la ONU

Cambio climático: la batalla regresa a la ONU Naciones Unidas, 20 dic .- El caos de la Cumbre sobre cambio climático de Copenhague, las manipulaciones e imposiciones registradas y sus indefinidas conclusiones, convierten desde ya a Naciones Unidas en seguro escenario de nuevas y duras batallas.

La vanguardia de esa cruzada quedó establecida en la misma clausura de la cita de la capital danesa cuando países como Venezuela, Bolivia, Cuba, Nicaragua y Sudán (este último en representación del grupo de los 77) rechazaron el texto presentado como colofón de la reunión.

Un documento que fue elaborado sin la participación de la inmensa mayoría de los 192 Estados integrantes de la ONU y deja en el vacío los aspectos más importantes relacionados con el calentamiento global y los compromisos de los países para reducir sus emisiones de dióxido de carbono.

Y que tampoco refleja las obligaciones de asistencia financiera que deben asumir las naciones industrializadas a favor de las subdesarrolladas en su enfrentamiento al cambio climático.

Para los observadores en la sede de la organización mundial, el cónclave de Copenhague no alcanzó ni siquiera un acuerdo político en la materia, variante promovida por el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, luego de admitir la imposibilidad de lograr un pacto legalmente vinculante.

El texto final de Dinamarca, elaborado a puertas cerradas bajo la presión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, quedó sancionado a través del ardid de "tomar nota", sin el peso jurídico de un tratado o convención internacional y con el repudio expreso de varias delegaciones.

Esa salida es parecida a la registrada aquí en septiembre pasado al final de otra llamada cumbre sobre cambio climático auspiciada por la ONU en ocasión del inicio de las sesiones de la Asamblea General y que tampoco produjo un acuerdo final y quedó reducida a un sumario con un resumen de lo tratado.

Sin dudas, el fracaso de la conferencia en el país escandinavo se suma a la lista de críticas de diversos matices que pesan sobre Ban Ki-Moon al frente de Naciones Unidas y le señalan desde debilidad y falta de carisma hasta indecisión y pasividad frente a situaciones de crisis.

Este sábado, al consumarse la maniobra que cerró el foro en la helada Copenhague, el diplomático surcoreano se apresuró a anunciar que "tenemos un acuerdo", el cual debe ser transformado en un tratado vinculante en 2010.

Es decir, el mismo objetivo trazado desde la convocatoria a la cita concluida hoy en Dinamarca, pero ahora con un año más de plazo.

Por lo pronto, los periodistas acreditados ante la ONU esperan ansiosos el próximo lunes para la primera conferencia de prensa de Ban Ki-Moon tras el fracaso de Copenhague y reinstalar en esta sede de Nueva York el campo de la dura batalla contra el cambio climático.(PL)