Ahora sí hay democracia en sistema electoral cubano

Ahora sí hay democracia en sistema electoral cubano Eduardo Zayas Quiles ya mandó a arreglar su reloj despertador, quiere llegar puntual este domingo al Colegio Electoral de la circunscripción 61, en Santa Cruz del Sur. La diabetes mellitus le ha dañado la visión, no así las energías hacia los deberes.

“Si siento los gallos cantar, no voy a esperar que el reloj suene a la seis de la mañana. Ningún elector me va a quitar el número uno en estas votaciones.”

Las evocaciones van medio siglo atrás. “Viví 17 años el capitalismo en Cuba. Ni yo ni mis hermanos tuvimos zapatos para ir a la escuela. Una vez vendí una gallina en más de un peso, con ese exiguo dinerito pude comprar un par de tenis, los que compartía con una de mis hermanas para ir al plantel. Yo recibía clases hasta las diez de la mañana, por orden de papá, pues tenía que llevarle el almuerzo a la finca de un ricachón, donde trabajaba. Sólo alcancé el tercer grado”.

Para los pobres, nos comentó, “sólo existían las calamidades y la esperanza de algún cambio para bien, que nos parecía, no llegaría jamás”. Los menos, en el poblado rural Arroyo Blanco, de esta localidad, vivían como reyes, “tenían capital y poder”.

“Cuando llegaban las elecciones, aquellos que se postulaban para alcalde o cualquier otro cargo público, regalaban unas pocas monedas o le compraban algunas cosas a los desposeídos, a fin de ganar su voto”.

Las promesas se quedaban en el aire. “Ellos decían, vamos a hacer escuelas, arreglar los caminos… miles de ofrecimientos. Era la misma historia en todos aquellos gobiernos repletos de asesinos, ladrones y corruptos. Sabía que sería así mientras no hubiera una transformación radical. La sacudida a lo malo la dio Fidel junto al pueblo uniformado. Sólo así los de abajo pudimos respirar libres”.

Zayas es de la opinión que a la juventud se le debe hablar sobre esas cuestiones. “Quien no conoce la verdadera historia de Cuba, se pierde en los cantos de sirenas, cae en la trampa”.

Las urnas donde se echaba el voto obligado eran custodiadas por guardias armados. Aquella era la democracia impuesta, la política negra de los adinerados, a quienes le interesaba únicamente tener más poder a costa de cualquier atrocidad, muy acostumbrados a acometerla si estaba en riesgo añadir otra moneda a las arcas personales.

“Somos ejemplos los cubanos ante el mundo, en cuanto a participación ciudadana. En estas venideras votaciones populares reafirmaremos una vez más el apoyo incondicional a la Revolución. Ningún santacruceño dejará de asistir a los Colegios Electorales, queremos la democracia socialista. No habrá soldados esperándonos, eso no volverá a repetirse. Son los pioneros quienes custodian las urnas. Volveremos a consumar este ejercicio cabal, libre y consciente: un derecho de los electores”, puntualizó Eduardo. (Raúl Reyes Rodríguez/ Radio Santa Cruz)