Crear es la razón del Instructor de Arte

Crear es la razón del Instructor de ArtePor: Raúl Reyes Rodríguez

En ese crear como deber va el atributo del trabajo de los 98 Instructores de Arte que en esencial formación del gusto llevan a cabo su labor cotidiana en las escuelas de la Enseñanza General, un plantel dedicado a la Educación Especial y en la Casa de Cultura Olga Alonso, de Santa Cruz del Sur.

Uno de estos jóvenes, también perteneciente a la Brigada José Martí, es Yoalber Iraola Vargas, quien se decidió por las Artes Plásticas. “Desde pequeño mi pasatiempo favorito era el dibujo, sobre todo lo relacionado con las embarcaciones pesqueras, pues durante varios años viví cerca del litoral costero”. La familia vio en el niño tanto apego a ese entretenimiento “que en todo momento me motivaban y aplaudían cuando les enseñaba cada barquito”.

Tras graduarse hace breves años comenzó a laborar en el Instituto Politécnico de Economía Raúl Rodríguez Moreno, donde organizó los primeros Talleres de Creación. “Una vez que los estudiantes se integran a estos los pongo a dibujar temas libres, así conozco el nivel de las habilidades alcanzadas durante la primaria y la secundaria. Luego a medida que vamos realizando otros encuentros les abordo cuestiones técnicas sobre el dibujo y la pintura”.

Cuando logra determinar cuáles llevaban el talento escondido, pasan entonces a integrar el Movimiento de Aficionados del plantel. “Intensificamos las jornadas con esos estudiantes en combinar la gama de colores y ofrecerles conocimientos relacionados con la impresión y puntillismo, entre otros. Mientras en el dibujo dirijo las clases a las líneas y técnicas mixtas”.

A Evelín Virgen Cerpa Alcalá y Manuel Estévez Delgado, ambos estudiantes de la especialidad Servicios Gastronómicos les va muy bien con el profesor Yoalber. “He logrado perfeccionar los dibujos, organizar adecuadamente su composición, el tiempo y el espacio”, indica Cerpa.

“He adquirido mayor experiencia en el relieve de los colores… Dibujo las cosas que me llaman la atención en la naturaleza muerta”, manifiesta Manuel Estévez Delgado.

Iraola Vargas busca acometer nuevas ideas “porque es la razón primordial en cada Instructor de Arte. Las iniciativas son importantes pues se las transmito al alumnado así los ayudo a elevar la autoestima; consagrarse al estudio; aprovechar mejor el tiempo libre; formar valores y amar las Artes Plásticas”.

Los artistas del alma en esta localidad están comprometidos en su afán primordial: continuar influenciando en las escuelas, los educadores, la familia, la comunidad y lugares de difícil acceso. Ellos conocen la trascendencia de esta gran obra en la sociedad cubana.