Concluye Cumbre Río+20 en Bogotá hacia un futuro vivible

Bogotá, 13 ago. -Unos 350 expertos y representantes de 70 países coincidieron en la necesidad de un trabajo conjunto de los gobiernos y comunidades latinoamericanos para mitigar los efectos del cambio climático, al clausurar aquí la víspera la Cumbre Río+20 de desarrollo sostenible.

A su juicio, se trata de una solución más efectiva que la simple implementación de políticas formales que por sí solas no fructifican si no las complementa el compromiso consciente de todos los sectores de la sociedad.

Inaugurada el pasado lunes, la reunión abrió cauce a Diálogos de Alto Nivel sobre proyectos de ciudades, transporte y turismo sostenibles que dieran continuidad a los delineados en la Cumbre auspiciada por la ONU y realizada en Río de Janeiro en 2012.

También hicieron hincapié en que la revitalización y desarrollo urbano de los centros históricos citadinos deben mantener una estrecha correspondencia con las necesidades sociales y políticas de la población, así como con la preservación de las tradiciones que las sutentan.

Según expuso Peter Debrine, del Programa del Centro Patrimonial de la UNESCO, en este proceso, que transcurre a largo plazo, deben conjugarse los atractivos turísticos con las necesidades de la población local.

"El turismo puede ser el motor y el vehículo para el desarrollo sostenible, sólo si es sostenible", puntualizó Debrine tras señalar que el propósito de la Unesco es "suministrar herramientas y estrategias para ayudar a conservar y gestionar el patrimonio de los centros históricos".

Al abordar el tema, la directora del Instituto de Patrimonio y Cultura de Bogotá, María Eugenia Martínez, señaló que los planes de revitalización de los centros históricos de las urbes latinoamericanas se han inspirado en los programas puestos en marcha en países como Italia y España, que apuestan a una renovación integral.

En este sentido, el especialista español José María Ezquiaga, asesor de la alcaldía bogotana en los proyectos de remodelación del centro citadino, subrayó que estos deben ser, sobre todo, habitables.

De ahí que no se pueden excluir, los recursos públicos y las guarderías, ejemplificó y, paralelo a ello, garantizar la limpieza y seguridad indispensables para tornarlos vivibles.

Otro elemento esencial, a su juicio, es que las ciudades del futuro -de las cuales Bogotá es un modelo concreto, dijo- avancen acorde con la coyuntura social y política que experimenta el país.

En su opinión, las ciudades deberían aprovechar y recuperar los espacios públicos con estrategias revitalizadores, para lo cual sugirió trabajar a partir de tres pilares: convertir el espacio público en arquitectura, la arquitectura en espacio público e incorporar los espacios verdes.

Por su parte, Felipe Leal, exsecretario de Planeación de Ciudad de México, se refirió a los elementos fundamentales que conformaron el proyecto de recuperación del centro histórico de esa urbe monuental, entre estos la peatonalización de las calles y "renaturalización de las azoteas".

La Cumbre Río+20 recién concluida aquí abarcó debates enriquecedores sobre temas sustanciales enfocados a un desarrollo que garantice a las próximas generaciones un futuro armonioso, vivible, repirable.

El programa abarcó un amplio diapasón, cuyos ejes principales fueron las políticas y acciones prácticas en pro del desarrollo local y el turismo sostenible, la revitalización y renaturalización de los centros históricos y las innovaciones para el desarrollo sostenible de asentamientos humanos.

El encuentro fue organizado por el distrito capitalino, las Naciones Unidas para el Medioambiente, el Foro Global de Asentamientos Urbanos y ONU Hábitat.

La capital colombiana fue escogida como sede por las políticas de sostenibilidad implementadas en la gestión del riesgo, la búsqueda y recuperación de las fuentes hídricas, el transporte sostenible con modelos como el sistema masivo Transmilenio y las ciclovías.

Bogotá ostenta el premio mundial de Liderazgo Climático y Ciudad, otorgado por la organización internacional C40 y el primer puesto como destino turístico de Colombia. Es también la tercera urbe en el ranking de ciudades inteligentes latinas.(PL)