EE.UU. enfrenta dificultades para entregar armas a Gobierno iraquí

EE.UU. enfrenta dificultades para entregar armas a Gobierno iraquí Washington, 5 jul .- La administración del presidente Barack Obama afronta serias dificultades en sus intentos por entregar de forma expedita equipos y ayuda militar a las fuerzas armadas iraquíes, señala un artículo del diario The Washington Post.

A pesar de las quejas del primer ministro iraquí Nouri al-Maliki de que Estados Unidos dilata el suministro de cazas F-16, ningún piloto del país árabe tiene la calificación necesaria para operar esos aparatos y los primeros que podrán hacerlo estarán listos para mediados de agosto próximo, cuando terminen su entrenamiento.

Iraq encargó a Estados Unidos 36 aviones F-16 que le darían mayores capacidades para la lucha contra las fuerzas insurgentes, pero el gobierno de Bagdad dilató la firma de un contrato por mil millones de dólares para los primeros 18 aparatos, debido a que debió emplear esos fondos en otras prioridades.

Alrededor de 12 de los 18 pilotos iraquíes que volarán dichas aeronaves se entrenan en un centro de preparación en Tucson, estado de Texas, y dos de ellos llegaron a la fase final de su preparación y recibirán su certificado final a mediados de agosto.

El plan es entrenar un total de 54 pilotos, pero las autoridades iraquíes tienen problemas con el dinero para pagar esta prepración, por lo que la Fuerza Aérea estadounidense preparó un plan de emergencia para hacer el proceso más asequible a su contraparte de la nación árabe.

El Pentágono también enfrenta dificultades en el despliegue a corto plazo de los cohetes antitanques Hellfire, guiados por láser, y los helicópteros de ataque Apache, además de que existen temores de que todas estas armas puedan ser utilizadas para la eliminación de adversarios políticos del Gobierno.

Lukman Faily, embajador de Iraq ante las Naciones Unidas, dijo en Washington esta semana que su Gobierno solicitó a la Casa Blanca en reiteradas ocasiones apoyo aéreo, debido a la complejidad de la situación en el teatro de operaciones, por el avance de las fuerzas del Ejército Islámico de Iraq y el Levante.

La Casa Blanca ha reiterado que no desplegará tropas en el terreno, aunque decidió el envío de 300 militares en tareas de asesoramiento y para obtener información de inteligencia.

Además, la administración Obama decidió recientemente trasladar helicópteros de combate y aviones teledirigidos (drones), algunos de ellos armados, para posibles operaciones de evacuación y misiones de vigilancia.(PL)