Argentina tiene a Messi pero dónde dejó el buen fútbol

Argentina tiene a Messi pero dónde dejó el buen fútbol Río de Janeiro, 25 jun .- Con Lionel Messi como punta de lanza, Argentina chocará hoy ante Nigeria con el objetivo de asegurar el primer lugar del grupo F de la Copa del Mundo de fútbol, pero además con la obligación de ofrecer un buen espectáculo.

Argentina tiene a Messi, cierto, pero el equipo dónde dejó el buen fútbol, así de tajante fue un comentarista de la televisión brasileña que criticó las prestaciones de la Celeste y Blanca en el torneo, a pesar de mantenerse invicta en dos presentaciones.

Ciertamente el rendimiento del conjunto suramericano ha dejado mucho que desear, sobre todo por el irregular desempeño de los centrocampistas: lentos en las coberturas defensivas, erráticos en los pases, faltos de ideas y, para colmo, casi siempre desconectados de Messi.

Hoy puede ser su día de redención. El estadio Beira-Río de Porto Alegre acogerá el duelo de Argentina ante las Águilas Verdes nigerianas, una de sus víctimas preferidas en copas mundiales, tras contar todas sus salidas por victorias -tres en total-, una por 2-1 en 1994, otra por 1-0 en 2002 y la última también por 1-0 en 2010 (nótese que todos los éxitos llegaron por margen mínimo).

A modo de curiosidad, ese triunfo 2-1 sobre Nigeria en Estados Unidos-1994 representó el último partido de Diego Armando Maradona en estas citas del orbe, ya que después de ese choque dio positivo por consumo de efedrina y nunca más volvió a vestir de Celeste y Blanco en Mundiales.

Nigeria siempre ha sido un rival complicado, hay que tener mucho cuidado. Es un equipo desinhibido, rápido en ataque con cualquier futbolista que juegue y que cuenta con un gran arquero (Vincent Enyeama) que es figura en su equipo, el Lille de Francia, y en su selección, recordó Alejandro Sabella, entrenador argentino.

Según datos ofrecidos en varias televisoras brasileñas, se esperan más de 100 mil hinchas argentinos en Porto Alegre, aunque solo 35 mil podrán acceder al majestuoso Beira-Río, cuya capacidad ronda los 44 mil asientos.

Sin duda, Argentina jugará como en si estuviera en casa, en el mismísimo Monumental de Buenos Aires, por lo que las exigencias estarán a tope, amén que la escuadra albiceleste necesita al menos un empate para asegurar el primer lugar del grupo F y despejar así cualquier posibilidad de un enfrentamiento contra Francia en octavos de final.

Un triunfo de las Águilas Verdes, entretanto, los catapultaría al primer lugar en la clasificación del distrito, aunque una derrota les haría peligrar el pasaporte a octavos de final, por lo que deben salir con grandes precauciones defensivas para al menos asegurar el empate y el acceso a la siguiente ronda (al mata mata como le dicen acá en Brasil).

Irán, el otro equipo con opciones de clasificación en este grupo, enfrentará al eliminado Bosnia-Herzegovina, con la ilusión de alcanzar un triunfo y combinarlo con una derrota de los nigerianos.

El objetivo es que se mantenga la concentración y que los jugadores conviertan las ocasiones para alcanzar el triunfo, sentenció el portugués Carlos Queiroz, entrenador de Irán.

Esta llave F amaneció hoy con Argentina en el primer lugar con seis puntos, seguida por Nigeria (4), Irán (1) y Bosnia (0). (PL)