En Guanahacabibes: árboles para mitigar la desertificación

En Guanahacabibes: árboles para mitigar la desertificaciónEl empleo de materias orgánicas y la siembra de cientos de hectáreas de frutales y bosques se encuentran entre las estrategias del Estado cubano para mitigar los efectos de la degradación de los suelos y elevar los volúmenes de áreas cultivables.

Según datos publicados en el sitio web de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, Cuba tiene cerca de tres cuartas partes de sus áreas agrícolas afectadas por alguno o varios de los factores degradantes de los suelos.

Uno de los lugares donde se realiza un esfuerzo extraordinario por elevar la disponibilidad de tierras, para producir alimentos y reducir su importación, es la Península de Guanahacabibes, en la provincia de Pinar de Río.

Según explica Pedro D´Celis, director adjunto de la Empresa Forestal Integral, en el municipio de Sandino, la llanura de Guanahacabibes deviene una zona de piedra caliza (se le conoce como diente de perro), por lo que el área carece de suelo agrícola.

Por su complejidad geográfica los tractores y otros medios técnicos no son posibles de emplear, por lo que los trabajos deben realizarse de forma manual en las fincas forestales integrales.

Una de las medidas adoptadas en la referida localidad fue prohibir el uso de productos químicos, acción que favorece el entorno y la calidad de las cosechas obtenidas por los agricultores del occidental territorio.

Como parte del programa de diversificación, los campesinos poseen ganado porcino y vacuno, animales que al depositar sus excretas en la tierra contribuyen también a mejorar la capa vegetal del área pedregosa de la península.

Actualmente existen 27 fincas forestales integrales que cultivan guayaba, fruta bomba, aguacate, frijoles, maíz, coco, y a la vuelta de dos –tres años se alcanzará una gran producción, con lo cual mejorarán gradualmente la calidad de la composición mineral del suelo y se reducirá su infertilidad.

Campesinos como Rafael de Armas, de la finca El Marañón, se acogieron al Decreto-Ley 300, sobre entrega de tierras en usufructo o deficientemente explotadas, y hoy recogen los primeros resultados.

Recuerda que todo estaba destruido al inicio y gracias a la cooperación con la Empresa Forestal Integral de Sandino y el trabajo diario de su familia lograron recuperar la producción de marañón, fruto que antes existía en el lugar y es muy demandado por las instalaciones turísticas. (Por William Fernández Jiménez, AIN)