Alocución de Salvador Valdés Mesa, secretario general de la CTC

Alocución de Salvador Valdés Mesa, secretario general de la CTCGeneral de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros;

Compañeros de la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno;

Distinguidos invitados;

Trabajadores; compatriotas:

Celebramos este 1ro de Mayo con la alegría de hacerlo en el año en que conmemoramos el aniversario 50 de la Revolución cubana y el 70 de la fundación de la CTC.

Un día como hoy tiene que ser también para festejar a viva voz y por todo lo alto lo que somos y cuanto hemos edificado con el esfuerzo y sacrificio de varias generaciones de cubanos, que han sido protagonistas ejemplares de la obra revolucionaria, teniendo la unidad como piedra angular de la resistencia y victorias de nuestro pueblo.

Arribamos a esta gloriosa fecha en medio del quehacer cotidiano por eliminar los cuantiosos daños sufridos el pasado año por el embate de los tres huracanes convertidos en los más devastadores de nuestra historia; del extraordinario esfuerzo desplegado por los trabajadores y todo nuestro pueblo, que han evidenciado una vez más su solidaridad, capacidad de sacrificio y voluntad de salir adelante.

La recuperación de las afectaciones causadas a la economía, infraestructura y al fondo habitacional avanza de manera gradual y será necesario todavía dedicar en el futuro grandes esfuerzos y recursos para restañar las heridas causadas al país por esos fenómenos naturales.

Más aún cuando la humanidad se encuentra inmersa en una crisis económica global que torna compleja la situación política, económica y social a escala internacional, esta impacta sobre los pueblos y pone a los trabajadores ante un panorama desolador, del que ningún país escapa.

En nuestro caso se suman los efectos del férreo bloqueo económico que mantiene el gobierno de Estados Unidos hace casi medio siglo, con la obsesiva y fracasada pretensión de destruir a la Revolución.

La unidad y la resistencia frente a cualquier obstáculo en que nos ha formado Fidel, son pilares sobre los que se erige, erguida y triunfante, la Revolución cubana y se convierten en las principales banderas de combate para todos los tiempos. Continuaremos apoyando resueltamente las medidas que adopta nuestro gobierno para atenuar los efectos de la crisis sobre la población.

A los trabajadores nos corresponde estar en la primera línea de esta batalla, con una mayor consagración al trabajo que es la fuente principal de creación de las riquezas; en la elevación de la producción y la productividad; por la reducción de los gastos y los costos; por crecer en las exportaciones e incrementar todos los renglones que disminuyan importaciones. Para el logro de estos objetivos se impone trabajar con más disciplina, con más calidad en todos los servicios que se prestan y desarrollar una cultura del ahorro como la más importante fuente de recursos a nuestro alcance.

Crece el prestigio de Cuba. En América Latina son cada vez más los gobiernos populares y se fortalecen pujantes movimientos sociales, con los que se amplían y profundizan nuestras relaciones. Nos regocija ver las muestras de apoyo y respeto expresadas por numerosos mandatarios del continente en las recientes cumbres del Alba y de las Américas. Satisface constatar cómo se unen voluntades y avanza un verdadero programa de integración regional en la Alternativa Bolivariana para los pueblos de nuestra América.

Nos acompañan en esta conmemoración dirigentes sindicales, líderes de movimientos sociales y otras personalidades de diversas partes del mundo, que quisieron celebrar en Cuba el 1ro de Mayo. Les agradecemos este gesto de apoyo solidario que durante décadas han hecho a nuestro pueblo.

Aprovechamos la ocasión para expresar el más fervoroso agradecimiento al movimiento sindical internacional, a las organizaciones obreras y de solidaridad, y a todos los que en el mundo realizan acciones y apoyan la liberación de los 5 héroes cubanos que guardan injusta prisión en cárceles norteamericanas.

Trabajadores y compatriotas de la capital y de todo el país:

Alcemos nuestras banderas y nuestras voces para que resuene de un polo a otro del planeta, de un continente a otro, la decisión irrenunciable de este extraordinario y combativo pueblo, de construir el socialismo bajo la dirección del Partido Comunista de Cuba, de Fidel y de Raúl.

A Cuba ¡no la tendrán jamás!

¡Comience el desfile!

¡Viva el 1ro de Mayo!

¡Vivan Fidel y Raúl!

¡Viva Cuba Libre!