Sordomuda santacruceña crece feliz con atención especializada

Sordomuda santacruceña crece feliz con atención especializadaTodavía se desconoce la causa que le originó la discapacidad hace 12 años. Todos en la familia lo consideran algo inexplicable. Un grito ensordecedor emitió la niña santacruceña cuando tan solo tenía dos años de edad. Algo la asustó. El porqué sigue sin respuesta.

“Cuando parí a mi cuarto hijo, ella fue a conocer al hermanito al hospital. Sin nadie esperarlo dio un chillido aterrador, pero se calmó enseguida… mostraba alegría viendo al pequeñín nombrado Sergio”, nos comenta Odalmis de la Cruz Martínez

Ya en la casa, se percatan del distanciamiento de la pequeña. La llamaban y se mantenía como distraída, “pensamos: esta nené se ha puesto celosa. La observamos bien, su comportamiento hacia el recién nacido era normal, entonces llegamos a la conlusión: algo no anda bien”.

Los padres llevan a consulta médica a Yamislaidis Tiet de la Cruz. Le realizan varias pruebas y análisis, que dieron como resultado la pérdida de la voz y la audición de por vida.

Odalmis, mientras dialoga, ejecuta el lenguaje de señas para darle participación a su única hembra, la tercera de los críos. “Nunca tuvo una fiebre alta, ni infecciones en los oídos, nada sospechoso. Esta discapacidad resulta muy extraña”.

Los estudios primarios son inolvidables. La Tiet nos revela a través de ademanes, el enorme amor por la escuela especial Guerrilleros de Bolivia, de Camagüey, donde aprendió mucho y sigue queriendo a los maestros que allá dejó, tras haber finalizado en ese plantel.

“Nunca la he desatendido”, afirma la Cruz. “Mi niñita tiene igual atención hogareña que el resto de los hermanos, aunque a veces debo darle a ella mayor seguimiento. Viajé con frecuencia, mientras estudió en Camagüey, para mantenerme al tanto de los resultados académicos de Yamislaidis. Nunca me dieron una queja… es muy disciplinada”.

La miembro de la Asociación Nacional de Sordos e Hipoacúsicos (ANSOC) sonríe durante la entrevista. Nos revela en los gestos su negativa a ser una persona triste. No considera haber tenido mala suerte, por lo tanto no tiene por qué ser infeliz, pues está rodeada de cariño.

Sordomuda santacruceña crece feliz con atención especializadaTodos en la casa la entienden. Sergio, el menor de los críos desea cuando sea grande ser intérprete de Lenguaje de Señas. Mientras Roberto Carlos, a quien no le entusiasma tomarse fotos, manifiesta: “Decidí aparecer en este trabajo para complacer a Yami. Mire lo feliz que está. Si puedo hablar con ella se debe, a lo que nos ha enseñado”.

Apenas acaba de comenzar los estudios secundarios. Pretende esforzarse para obtener buenas notas hasta el noveno grado y alcanzar el Preuniversitario, para estudiar, al concluir la enseñanza media, técnica en rehabilitación, y laborar en la Sala de Fisioterapia de la localidad.
Señas educativas

En la Secundaria Básica Camilo Cienfuegos, procuramos el área donde se encuentran los alumnos de séptimo grado. Ya ubicados, llegamos hasta el aula donde estudia Yamislaidis Tiet de la Cruz. En la primera mesa, a la derecha del recinto se sienta esta estudiante en compañía de su intérprete de Lengua de Señas Yaidaris Pérez Díaz.

“No ha resultado difícil compenetrarnos, ya nos conocíamos, desde la época en que mi asociada era estudiante en la escuela especial de Camagüey”, nos precisa la especialista con más de un año de graduada.

En esta labor se fusiona la traductora y la educadora, trasmitiendo la enseñanza imprescindible a la única sordomuda del colectivo. “Ambas debemos estar bien concentradas. En oportunidades Yamislaidis deja de atender los gestos, pues logra captar la lectura labio facial de la mayoría de los profesores, si no entiende algo enseguida me toca. De ser necesario le pedimos al educador que se encuentre impartiendo determinado contenido, repetir la explicación… todos los profesores son muy pacientes”.

Pérez Díaz vive algo alejada de la cabecera municipal, en el poblado Cándido González. “Eso me obliga de lunes a viernes a levantarme más temprano de lo habitual para no ocasionarle atrasos al aprendizaje de esta adolescente”.

Este servicio se lo presta en horario vespertino a otros dos educandos de la Facultad Obrera Campesina (FOC), “quienes van bien en los resultados académicos. Es una experiencia maravillosa, aunque de gran sacrificio… ahora me toca a mí ayudar a la educación de ellos tres”. (Radio Santa Cruz)