Destaca Frei Betto vigencia del pensamiento martiano

Destaca Frei Betto vigencia del pensamiento martianoPanamá, 2 oct.- Hay muchas maneras de acercar a los pueblos, diplomática, artística, cultural, pero en nuestro caso lo hacemos por la vía de la obra, la vida y el pensamiento de José Martí expresó Frei Betto.

El destacado teólogo brasileño es miembro del Consejo Mundial del Proyecto José Martí de solidaridad Internacional que inicia hoy en la Universidad de Panamá su octava reunión con la participación de numerosas personalidades de América y Europa.

En declaraciones a Prensa Latina, Betto explicó que el programa busca ese acercamiento de los pueblos teniendo como centro de las reflexiones la luz que irradia la obra y el ejemplo de José Martí.

Hemos constatado en estos años -y ya estamos aquí en Panamá en la octava reunión del Consejo Mundial- que crece en todo el mundo en América Latina, el Caribe y Europa el interés por el pensamiento martiano.

Eso es muy importante porque consideramos que Martí es el caso único de un hombre que vivió pocos años, pero ha creado una obra monumental partiendo de sus raíces cubanas y sus frutos son universales gracias a su experiencia internacional en los viajes que hizo a varias partes del mundo.

Hay un consenso de la vigencia del pensamiento de Martí en la situación de hoy porque él fue un hombre múltiple, periodista, poeta, escritor; un combatiente que luchó en todos los frentes y se convirtió en ejemplo extremadamente importante para nosotros, expresa.

Betto señala que en esta reunión de Panamá gentes de distintos países prepararán la continuidad del proyecto tomando en cuenta el resultado positivo de todas las anteriores lo cual se constata en el crecimiento constante del interés por Martí.

En todas partes se crean en las universidades cátedras martianas, hay mucha gente que prepara conferencias, libros, trabajos sobre Martí y eso ayuda a la gente a comprender mejor las raíces y el desarrollo y hasta las contradicciones de la Revolución Cubana y eso es muy importante, afirma.

Hay mucha gente, opina el teólogo brasileño, que se ha acercado a la Revolución cubana a través de Martí. Yo mismo, me recuerdo, cuando fui por primera vez a la Habana en el año 1981 esperaba encontrar por las calles imágenes de Lenin, de Marx y de Engels.

Pero encontré más imágenes de un señor que casi no tenía pelo, un bigotón grande y este señor era José Martí y, por eso, le digo a la gente que hay que buscar en la propia cubanía representada por Martí las raíces de la Revolución pues por ahí se explica mucho mejor a la Revolución, a Fidel (Castro) y a todas las situaciones que hoy vive Cuba.

Al preguntarle qué espera de esta reunión, Frei Betto dice que el aporte de gente que viene de Europa, el Caribe, América Latina, para consolidar el proyecto y buscar respuestas al qué vamos a hacer, qué pasos dar para estrechar ese trabajo, profundizar en el tema del pensamiento de Martí y ayudar en las relaciones internacionales.

Cuando hablamos de esa solidaridad, señala, nos referimos a esa situación trágica que vivimos en un planeta hegemonizado por el imperialismo de Estados Unidos, que no solamente no tiene interés en la solidaridad entre su propia gente, sino que tampoco la tiene con nada, ni con la salud de sus pobres, así que imagínate con los pueblos de África, Asia y América Latina.

Vivimos un mundo en el que el neoliberalismo ha subrayado el egocentrismo, el oportunismo y cada uno quiere pensar en lo propio, en lo suyo y les importa poco los demás, sentencia el destacado teólogo.

Necesitamos por lo tanto, subraya, incrementar ese espíritu y la práctica de la solidaridad, es decir, hacer que la gente comprenda que la humanidad es una sola vía, una sola familia, aunque cada uno tenga su manera de ser propia, pero los bienes de la tierra y los frutos del trabajo humano tienen que ser compartidos.

En caso contrario, finaliza, crearemos una pequeña humanidad de privilegiados y una abrumadora multitud de gente en situación de vida semianimal porque muchos animales tienen garantizadas condiciones mínimas, lo que no pasa con más de mil millones de personas según la FAO victimas del hambre crónica. (PL)