Cuba siempre en 26

Cuba siempre en 26¡Siempre es 26!, es frase familiar en Cuba, alegórica al cumplimiento y avance de los puntos expuestos en el Programa del Moncada, que se multiplican en cientos de realizaciones de la Revolución triunfante desde 1959.

La plataforma surgió a partir del alegato La Historia me absolverá, pronunciado por Fidel Castro en su autodefensa durante el juicio seguido a los jóvenes que asaltaron el cuartel Moncada, en Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953.

Desde la pequeña salita de la Escuela de Enfermeras del Hospital Civil, en la urbe oriental, el 16 de octubre de aquel año el líder de la Revolución denunció los problemas de la tierra, el desempleo, la industrialización, la vivienda, la educación y la salud.

En ese momento señaló también la falta de trabajo de 500 mil obreros agrícolas, 400 mil industriales, 100 mil agricultores pequeños, 20 mil comerciantes y 10 mil jóvenes profesores.

¡Siempre es 26!, refleja la energía para desencadenar acciones en diferentes esferas de la vida social y económica del país, asumidas como propias por sus habitantes en homenaje a los mártires de la generación del centenario.

La frase puede leerse en los sitios más emblemáticos, pero también en fachadas de viviendas, centros laborales, hospitales, escuelas, cooperativas o empresas agrícolas.

A pocos días del aniversario 60 de la gesta, que tendrá por sede nacional la provincia de Santiago de Cuba, sus pobladores -herederos más cercanos de la madrugada de la Santa Ana- ejecutan más de 200 obras que favorecen la atención médica, los servicios, la cultura, educación y viviendas, entre otras.

En el territorio renacen escenarios de la heroica hazaña en la denominada área monumental 26 de Julio, entre ellos, el Parque Museo Biblioteca Abel Santamaría, la Ciudad Escolar (otrora fortaleza militar de la dictadura de Fulgencio Batista), y el Tribunal Provincial.

A ambos lados de la avenida de los Libertadores, que entrelaza varios sitios históricos, remozan 24 bustos de los generales mambises, quienes reiniciaron la guerra de independencia organizada bajo la savia impetuosa y rebelde de José Martí, en 1895.

Ningún cubano espera la efeméride de brazos cruzados; laboran por engrandecer la obra colectiva y venerar la historia legada por los héroes que aún conducen la patria. Con tantas razones, para todos los cubanos, ¡Siempre es 26!

Por María Antonia Medina Téllez/ Servicio Especial de la AIN