Vicepresidente cubano entre amigos indochinos

Vicepresidente cubano entre amigos indochinos Hanoi-Vientiane. – Recibidas con la calidez dispensada a un amigo familiar, las visitas del primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, a dos entrañables países indochinos, Vietnam y Laos, propiciaron de nuevo reafirmar coincidencias de propósitos y proyectar más cercanías y fructífera cooperación mutua en lo adelante.

Aunque de corta duración, apenas cuatro días en total, tras un importante periplo por China, estuvieron signadas por una multiplicidad de factores políticos, económicos, históricos y culturales, los cuales siguieron ahondando vínculos que sobrepasan con creces las distancias geográficas.

Díaz-Canel arribó a suelo vietnamita en un lugar tan significativo y emblemático como Ciudad Ho Chi Minh, la antigua Saigón, donde en portentosa batalla se selló en 1975 la liberación y reunificación definitivas de Vietnam, y a la que dedicó elogioso reconocimiento por su heroica lucha sin par y los patentes avances en el desarrollo económico.

Profundamente impresionado, como él mismo expresara, recorrió el Museo de los Vestigios de la Guerra, que conserva con minuciosidad reveladora fotos y piezas testimoniales de la crueldad de la agresión contra Vietnam, la cual volvió a constatar.

Situado en pleno centro de esta ciudad exhibe artillería pesada, aviones y maquinaria bélica empleadas para doblegar la resistencia de los vietnamitas, reproducciones de las celdas de prisioneros, las llamadas Tiger Cage, y muestras gráficas y detalles de los efectos del agente naranja lanzado por la aviación estadounidense.

De igual modo apreció cuanto ha logrado la aplicación de la ciencia y las investigaciones en la Zona Agrícola de Alta Tecnología de Cu Chi, que entre diversos frutos mostró a la delegación oficial el cultivo de calabazas minúsculas.

Durante su estancia sostuvo un encuentro con el miembro del Buró Político del Partido Comunista de Vietnam y Secretario del Comité de la Ciudad, Le Than Hai, en el que ambas partes reafirmaron los tradicionales lazos de amistad y solidaridad entre sus respectivos países y la voluntad de estudiar los procesos de desarrollo en uno y otro.

Esta misma tónica predominó en la siguiente jornada, en Hanoi, cuando sostuvo conversaciones oficiales con su par vietnamita, Nguyen Thi Doan, en las cuales ambos reiteraron el interés afín de estrechar las relaciones y trabajar en conjunto para elevar los lazos económicos, incluidas inversiones, al mismo nivel que los políticos.

Tales propósitos se proyectaron hacia la sesión 31 del Mecanismo Intergubernamental de colaboración económica, que en septiembre próximo pasará revista al cumplimiento del Protocolo de la anterior reunión mixta y se encarará como incrementar los actuales nexos.

Para el también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, nacido en 1960, y de una generación que creció oyendo a hablar de Vietnam, encontrarse allí representa la realización de un viejo y acariciado sueño.

Idéntico sentimiento transmitió en visita de cortesía al presidente de la Asamblea Nacional, Nguyen Sing Hung, recordando la infaltable presencia y el apoyo solidario de Vietnam hacia Cuba en circunstancias difíciles y en la lucha por poner fin al bloqueo impuesto por Estados Unidos a la isla.

En un especial encuentro con el secretario general del Partido Comunista, Nguyen Phu Trong, se reiteró el interés de sus respectivos partidos de mantenerse al tanto de los procesos de renovación de Vietnam y de actualización del modelo económico de Cuba.

Los contactos del visitante se extendieron al primer ministro, Nguyen Tan Dung, centrados en aspectos de la cooperación bilateral.

Para culminar la etapa vietnamita recorrió la restaurada universidad milenaria de la literatura, un venerado monumento histórico de la cultura de la nación anamita, en el centro de la capital, el mausoleo a Ho Chi Minh y depositó con recogimiento ofrenda floral en el túmulo erigido a los mártires de la Patria.

Con evidente buen viento la delegación cubana, integrada además por el general Leonardo Andollo, vice jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos del VI Congreso del Partido y el viceministro de Relaciones Exteriores, Rogelio Sierra, partió el sábado 22 de Hanoi hacia Vientiane, la capital de Laos, que acogió a los viajeros con iguales manifestaciones de cálida amistad.

El jefe de Estado y secretario general del Partido Popular, Choummaly Sayasone, tributó al también miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba una bienvenida efusiva y cariñosa en el Palacio Ejecutivo, en cuyos salones predominan preciosos ornamentos de madera, una de las principales riquezas del pequeño país indochino de 6,5 millones de habitantes.

Las primeras palabras del anfitrión fueron para preguntar por la salud del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y escuchó con atención que dedica gran parte de su tiempo a investigar cómo solucionar el problema de la alimentación en el mundo.

Igualmente indagó en idéntico sentido por el presidente Raúl Castro, en un extendido diálogo en el que reiteró el apoyo laosiano al fin del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba y aceptó con agrado una invitación para visitar la isla.

Antes habían concluido las conversaciones oficiales entre las delegaciones de los dos países, encabezadas por Díaz-Canel y el vicepresidente laosiano Bounnhang Vorachit, quien calificó de excelentes las relaciones bilaterales.

Ambas partes expresaron la voluntad común de estrechar aún más esos vínculos en el campo de la colaboración y acordaron ampliarlas no sólo en lo político, sino a su vez en lo económico, y en los sectores de la medicina, educación y deportes, en los que Cuba colaboró durante décadas.

Vorachit considera que Cuba siempre constituyó un estímulo para Laos por su cercanía y resistencia a la primera y agresiva potencia, y agradeció al que cataloga de amigo estratégico por su aporte al desarrollo de recursos humanos laosianos.

Esta primera estancia en Laos incluyó una visita al primer ministro Thongsing Thammavong, quien dijo recibir a su interlocutor como un familiar que regresa a casa, mientras Díaz-Canel calificó las relaciones mutuas de diáfanas y transparentes.

Después sostuvo un encuentro con el ministro de Justicia, Chaleon Yiapacher, al frente de la Asociación de Amistad Laos-Cuba, en el cual participaron dos de sus miembros que estudiaron en la provincia de Villa Clara y coincidieron allí con el dirigente cubano años atrás, algo evocado con simpatía.

La directiva de la Asociación expuso la labor que continúa realizando para dar a conocer y apoyar la causa de los cinco antiterroristas cubanos injustamente condenados en Estados Unidos.

La delegación cubana recorrió la Estupa That Luang, un venerado símbolo inscripto en el escudo de la nación, consistente en un antiquísimo y original complejo arquitectónico, donde según la tradición yacen los restos de los primeros monjes del predominante budismo laosiano, a los que Díaz-Canel prendió cirios a tono con la arraigada práctica de la población.

Al día siguiente, bajo una pertinaz lluvia depositó una ofrenda floral ante la monumental estatua en bronce de Kaysone Phomvihane, héroe nacional, fundador del Partido Popular y del Ejército de Liberación, ex presidente del país.

Erigida en la entrada central del museo que lleva su nombre, da paso a una bien ordenada exhibición permanente a través de la cual puede seguirse toda la ruta emancipadora de la vanguardia revolucionaria laosiana desde los tiempos fundadores del Partido Comunista de Indochina hasta el presente de realizaciones.

Al concluir el recorrido, escuchar explicaciones y satisfacer precisiones, Díaz-Canel dejó estampado en el libro de visitantes sus impresiones ante el arduo batallar de los laosianos hacia la conquista de su independencia frente a colonialistas y agresores, la unidad nacional y el progreso.

Durante esta segunda y última jornada acudió al centro productor de seda Ammalin Lao Silkm, donde se interesó por la minuciosa elaboración de las operadoras en los telares, y las condiciones de retribución en lo que se ha convertido en un sector tradicional rescatado y creciente fuente de ingreso económico.

Así concluyó esta gira indochina, con el mismo indeclinable calor del comienzo, que deja una grata estela y se proyecta hacia un futuro de más amistad, cooperación y solidaridad.(PL)