Correa: Revolución Ciudadana, cambio radical profundo

Correa: Revolución Ciudadana, cambio radical profundoQuito, 16 ene .- El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, definió la Revolución Ciudadana que encabeza como un proyecto alternativo de cambio radical, profundo y rápido del sistema vigente hacia una sociedad mejor, y con principios claros.

No se trata solo de oponerse por oponerse, cambiar por cambiar, dijo. La pregunta es: ¿cambiar hacia dónde? Tiene que ser hacia algo mejor, y eso es lo que está sucediendo en Ecuador, subrayó Correa en entrevista concedida al diario público El Telégrafo.

Explicó el apellido de ciudadana al concepto de revolución porque "ha sido la voluntad de los ciudadanos, los indignados los que nos trajeron aquí, y Ecuador se indignó mucho antes que el resto del mundo".

Gracias a esa indignación, a los forajidos, al decir basta a tanta destrucción, se generó el gobierno de la Revolución Ciudadana, comentó, e indicó que los gabinetes itinerantes y la participación de la gente en ellos demuestran que es una revolución de los ciudadanos.

Queremos que manden las grandes mayorías en procesos democráticos, afirmó el gobernante al calificar de esencial en ese proceso los programas que se han presentado al escrutinio del pueblo y criticar la mediocridad de satanizar hasta el liderazgo.

¿Usted me puede decir de algún proceso en el mundo que no haya tenido un liderazgo fuerte?, preguntó a su entrevistador Orlando Pérez, subdirector de El Telégrafo, y subrayó que su gobierno ha sido participativo, con equidad de género y gabinetes itinerantes. Muestra de ello citó también la socialización de leyes, la elaboración de la Constitución de la República, con espacios de participación y jornadas extenuantes, y al presidente recibiendo a todos los estamentos, gremios, alcaldes, en sus visitas a cada rincón del país.

Para radicalizar esta revolución, subrayó, tenemos que seguir con ese cambio de poderes en función de las grandes mayorías que dependen básicamente de la acción política del gobierno.

El complemento, lo necesario, es el cambio cultural, la cultura de excelencia que depende de todos los ecuatorianos, y precisó este será el año del talento humano, la ciencia y la tecnología, porque creemos que sin eso no habrá futuro.

Advirtió que el peor error en el que pueden caer los revolucionarios ecuatorianos es el exceso de confianza, pues alertó hay gente conspirando y los jefes de inteligencia que descaradamente trabajan con la CIA siguen conspirando y manejando círculos. (PL)