Conversan niños de La Colmenita con Ramón Labañino

Conversan niños de La Colmenita con Ramón LabañinoLa Habana, 20 oct .- Niños integrantes de la compañía de teatro infantil La Colmenita conversaron ayer por teléfono con Ramón Labañino, uno de los cinco antiterroristas cubanos condenados injustamente en Estados Unidos por combatir el terrorismo.

Este martes, después de haber montado y ensayado para la actuación del jueves, en la Duke Ellington School of the Arts, localidad de Georgetown, los infantes recibieron la llamada sorpresa de Ramón, y con ayuda del altavoz pudieron hablar y escuchar a la vez, informó el portal digital Cubadebate (www.cubadebate.cu).

Una pequeña integrante del grupo le recitó a Ramón una carta de una de las hijas del Héroe, que ella misma menciona en Abracadabra.

Los niños le comentaron a Labañino que conocían de su gusto por la leche condensada y de qué manera tan especial se la empina…

Le recordaron, además, la anécdota de cuando Jorge Bolaños, jefe de la Sección de Intereses de Cuba en los Estados Unidos, le obsequió al antiterrorista una tableta de chocolate, marca “Los tres Mosqueteros” y este esperó a que el diplomático se levantara y fuera al baño para comerse por lo menos “seis o siete mosqueteros más”.

Como respuesta, recibieron las carcajadas de Ramón, quien les confesó que le gustaría acompañar a La Colmenita en estas aventuras por todo el mundo, en las que llevan el amor y la verdad.

"Tú nos acompañas, Ramón; tú nos acompañas”, le recordaron los infantes, y según testigos, cuando una de las niñas, Carolinita, le cantó, bajito y tierno, "ese hombrón grandotote suelta el primer: Oye, que me van a hacer llorar”.

El Héroe dijo que supo que habían invitado a René González a ver “Y sin embargo”, y les comentó: “¡No dejen de guardarme un puesto a mí, eh!”.

Bromearon entonces y le preguntáron al patriota cuántos asientos había que reservarle, a lo que Ramón rió y dijo: “Bueno, a mí tienen que guardarme unos cuantos” . Y después añadió: “Sí, porque está mi mujer, mis hijas; yo tengo una familia muy numerosa”.

Lilita, pequeña integrante de La Colmenita, le recitó otra carta de su hija, cuando era muy pequeñita, con el poema “Los Cuatro”, que le mandó a la cárcel, mientras que Federico, otro infante, sonriente, le cuenta de cuánto los niños lo quieren, de cuánto se le quiere en Cuba y en el mundo.

Muy emocionado, Ramón reiteró que lo iban a hacer llorar…
Los niños le respondieronl: “Ramón, ¡cuídate mucho, mucho, mucho!”.

En la despedida, los infantes escucharon los deseos del Héroe de que vivan Fidel, Raúl y la Revolución, y una frase de regalo para cerrar el encuentro: “Ustedes, los niños de Cuba, son la garantía de que el futuro de la Patria y de la Revolución va a ser mucho mejor que lo que pudimos hacer nosotros”, finalizó el sitio digital. (AIN)