La CIA ha entrenado y liberado un Frankenstein

La CIA ha entrenado y liberado un FrankensteinLa Habana, 6 oct.- Al ser entrevistado a principios de este año por The New York Times, Peter Kornbluh, director del Archivo Nacional de Seguridad de la Universidad de Washington, declaró que la CIA ha entrenado y liberado un Frankenstein, en alusión al connotado criminal Luis Posada Carriles. En un artículo que publica hoy el diario Granma, en ocasión del Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado, se precisa que Orlando Bosch -coautor del sabotaje en 1976 a un avión civil cubano- denominó a las 73 víctimas como “cuatro o cinco negritas".

También señala que Posada Carriles, autor intelectual de ese crimen, declaró -respecto a su responsabilidad en los atentados en hoteles de La Habana en 1997- que duerme “como un bebé”, lo que da la medida del desprecio y la arrogancia imperial hacia la vida de quienes pretende dominar.

El artículo explica que el Gobierno de EE.UU. tiene en archivos de su gigantesco aparato de inteligencia y de represión, una enorme cantidad de pruebas que demuestran la absoluta responsabilidad que tuvieron, en el Crimen de Barbados, Posada Carriles, Bosch y otros sicarios de la CIA, cometido mientras George W. Bush (padre) era jefe de esta entidad.

Se expone en el texto que el complot para destruir el DC-10 de Cubana de Aviación y el asesinato de Orlando Letelier, excanciller chileno del Gobierno de la Unidad Popular, nace en una reunión en Bonao, República Dominicana.

Ese encuentro fue orientado por George W. Bush (padre), según confirmó uno de los participantes, el cubano Ricardo Morales Navarrete, alias "El Mono", de la Policía Política Venezolana (DISIP).

Morales Navarrete precisó que allí se creó la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), y que también estaban otros terroristas muy experimentados: Frank Castro, quien lideraba esa cumbre de asesinos, y Gustavo "El Cojo" Castillo, a quienes un informe del FBI los sitúa en Caracas, solo unos días antes del sabotaje que destruye el avión civil cubano.

Denuncia el artículo que Castro, Castillo y Morales Navarrete nunca tuvieron que enfrentar la justicia, aunque todos tienen las manos manchadas de la sangre de las víctimas de ese crimen, de la misma forma que Bosch y Posada Carriles. (AIN)