Diana Nyad intentará cruzar el Estrecho de la Florida

La Habana, 23 sep.- La nadadora estadounidense Diana Nyad intenta desde hoy, por tercera vez, cruzar las 103 millas que separan a La Habana de Cayo Hueso (Florida), sueño malogrado en agosto último, comunicaron medios y agencias de información. En rueda de prensa en el Club Náutico Internacional Ernest Hemingway, de la capital cubana, la atleta de 62 años dijo encontrarse en mejores condiciones que el mes pasado y preparada como nunca antes.

Incluida en el Salón de la Fama de la Natación desde 2003, Nyad fracasó en su intento de agosto casi a la mitad del trayecto -luego de nadar 29 horas-, debido a dolores de espalda y síntomas de asma, a lo que se unió el fuerte oleaje marino.

Esta mujer se lanzó en esta empresa, por primera vez en 1978, oportunidad que debió abandonar por condiciones meteorológicas adversas.

La estrategia, para la presente ocasión, consiste en realizar un recorrido de unas 60 horas, con paradas previstas cada 45 minutos para beber agua, ingerir alimentos ligeros y protegerse del frío, de ser necesario, indicó la agencia española de noticias EFE.

De cumplir la proeza, sería la primera persona en cruzar a nado el estrecho de la Florida sin una jaula de protección contra tiburones, indicó Prensa Latina.

El grupo que la acompañará durante la travesía incluye remeros y buzos para protegerla de posibles ataques, mediante dispositivos con ondas eléctricas para repeler a los peligrosos escualos, explicó hoy un reporte de la Televisión Cubana.

Otro de los peligros del trayecto es la posibilidad de sufrir deshidratación, hipotermia, náuseas y hasta momentos de delirio y desorientación, añaden despachos cablegráficos.

Al referirse a la acción que pretende cumplir la atleta, José Miguel Díaz, comodoro del Club Náutico Internacional Ernest Hemingway, comentó que la hazaña de Nyad ya es un hecho, más allá de sus resultados.

Díaz también entregó a Nyad una placa que la acredita como Miembro de Honor de la institución y significó el simbolismo que representa el empeño de la nadadora para los vínculos entre los pueblos de Cuba y Estados Unidos. (AIN)