Adiós en Camagüey a la rutina, el formalismo y la improvisación

Adiós en Camagüey a la rutina, el formalismo y la improvisaciónCuando ha transcurrido casi un mes de que los comunistas agramontinos pusieran bajo el microscopio de su acuciosa mirada el desarrollo y perspectivas de su territorio, vale retomar los puntos que centraron sus debates, por considerarlos la médula sobre la que se debe basar la labor actual.

La Asamblea de Balance del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Camagüey resultó adecuado escenario para que los protagonistas de su perfeccionamiento económico y social miraran cara a cara las perspectivas del programa alimentario aquí, especialmente el relacionado con la ganadería y la agroindustria cañero-azucarera, que –por su implicación en esta provincia- constituyeron dos de los temas analizados con mayor fuerza por los delegados.

En el programa alimentario resalta la inestabilidad de los niveles de producción, en tanto los valores de productividad y costos se ven deteriorados, incidiendo negativamente las unidades básicas productivas y las cooperativas de créditos y servicios de las empresas Noel Fernández, “Jesús Suárez Gayol”, Florida y Camalote.

Aunque el programa ganadero en Camagüey es la actividad de mayor peso dentro de la Agricultura y muestra una tendencia al crecimiento de la masa y al incremento de la producción lechera -que supera los 100 millones desde el año 2008-, subsisten deficiencias al existir altos niveles de muertes en el período seco por mal manejo y falta de agua y de alimentos, a lo que se suman las deficiencias en el trabajo técnico y el desarrollo genético.

En esta provincia -que ocupa el 14.21 % de la superficie total de Cuba-, resalta la entrega de 270 901 hectáreas del fondo de tierras ociosas del territorio, el 66 % de ellas dedicadas a la producción ganadera, de cultivos varios, del arroz y de caña de azúcar, fundamentalmente.

Este es un programa cuyos resultados ya validan que llegó para quedarse, no sólo por sus frutos productivos sino también por los anímicos, aunque también resulta evidente que deben aceitarse engranajes que faciliten el procedimiento de otorgamiento.

Con un favorable desempeño en la zafra azucarera recién concluida, el debate en ese aspecto estuvo centrado en el cumplimiento de los planes de siembra, la aplicación de correctas y oportunas atenciones culturales y las estrategias más inteligentes para compactar las áreas cercanas a los centrales, de forma que la totalidad de ingenios en el territorio (siete) tengan posibilidades de entrar en combate en la venidera contienda.

Un aspecto en el que los azucareros de la tierra de El Mayor tensan esfuerzos es el funcionamiento de los lotes cañeros, la atención a los hombres y la explotación eficiente de la maquinaria, fundamentales para tener suficiente materia prima en la próxima contienda.

Otro factor importante en el despegue económico de Camagüey resulta el programa de sustitución de importaciones y el incremento de las exportaciones, que aquí abarca ya a 93 productos, aunque aún existen potencialidades en las industrias sideromecánica, alimentaria y en la Agricultura.

No caben dudas de que para cambiar el modelo económico socialista e implementar nuevas medidas que coadyuven a este propósito no bastan los recursos materiales y financieros, a ellos hay que sazonarlos con orden, disciplina, exigencia y ejemplaridad de quienes dirigen, y también de los brazos ejecutores.

Además, en las intervenciones de los delegados a la asamblea de los comunistas lugareños estuvo el convencimiento de que el cambio de mentalidad en el funcionamiento de las estructuras partidistas -que posibiliten influir y exigir a todos que destierren la rutina, el formalismo, la improvisación y la conformidad-, no sería efectivo ni perdurable si no brota desde el propio corazón y la voluntad de quienes deben implementar las directrices del VI Congreso del PCC, y ser continuadores del pensamiento de nuestros líderes.

De esto se trata.

Por Esther Borges Moya/ Radio Cadena Agramonte.