Estados Unidos está atragantado… con el bloqueo

Estados Unidos está atragantado… con el bloqueoEste 28 de octubre de 2009 se presentará en Naciones Unidas, una vez más, el informe de condena al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. Con certeza, una vez más, la mayoría de los países miembros lo aprobarán.

A pesar de esto, el bloqueo seguirá vigente, aunque el gobierno norteamericano sepa que es política fracasada. El propio presidente Obama no tiene intenciones de quitarlo, pues así lo ha manifestado, de seguro presionado por la Fundación Cubano Americana y elementos reaccionarios de la extrema derecha.

El bloqueo afecta no sólo a Cuba, también el pueblo estadounidense está bloqueado, en lo político, en lo económico, en lo cultural y deportivo. No pueden viajar a Cuba, y si lo hacen se exponen  a recibir enormes multas, se les dificulta el comercio, el intercambio de cualquier tipo y cuando de pronto ¡oh milagro! les autorizan algo, es condicionado a sus mezquinos intereses.

Muchos gobiernos y empresas foráneas sufren la extraterritorialidad de la política de Estados Unidos en relación a Cuba, pienso que desde hace meses deben haber sombras siniestras tratando de comprar, no importa a que precio, votos en contra.

¿Cómo puede el mundo lograr las aspiraciones de bienestar a la que tenemos derecho todos los seres humanos, cuando un país bloquea injustamente a otro y hace extensiva sus leyes fuera de su propio territorio?

¿Para qué sirven las organizaciones internacionales encargadas de hacer cumplir lo que la mayoría de los gobiernos decide, si no tienen los mecanismos efectivos para lograrlo?

Mas la situación está cambiando. El mundo civilizado e inteligente espera el fin del bloqueo, Cuba tiene potencial para hacerle mucho bien a los países pobres y hasta a otros que no lo son tanto, de hecho y a pesar del cerco económico, comercial y financiero, comparte con los demás no lo que le sobra, si no lo que necesita para su pueblo.

En medio de privaciones, inventivas, sacrificios y con mucho valor, los cubanos enfrentamos la sucia política imperial, que no distingue niños de adultos, adultos de ancianos, sanos de enfermos.

El bloqueo será condenado por décimo octava ocasión y es muy probable que todo siga igual, aparentemente, pues allá en la garganta imperial, la espinita insular en forma de caimán dormido se les atragantará aún más, empujada por la solidaridad internacional, y créanme eso duele…

(Por: Iliana Pérez Lara/ Radio Santa Cruz)