A la Defensa Civil, por razones obvias

A la Defensa Civil, por razones obvias…Por estos días, la Televisión Cubana transmite documentales del paso del devastador huracán Ike por todas las provincias de la Isla. Uno no puede menos que sobrecogerse ante las imágenes y testimonios que evidencian la eficaz intervención de la Defensa Civil en cualquier región de Cuba.

No es el actuar improvisado de personas expertas y de muy buen corazón. No, es el resultado de años de preparación para enfrentar fenómenos meteorológicos, desastres naturales y tecnológicos.

Es la fuerza mancomunada de todos los sectores de la sociedad, bajo la certera dirección del Gobierno y el Partido, que evitan que la fuerza de la naturaleza arrebate vidas humanas innecesariamente.Que con su actuar, permiten minimizar las pérdidas a la economía.

Santa Cruz del Sur, pueblo al que le tocó vivir en 1932 , la mayor catástrofe natural en nuestro país, que dejó un saldo de más de 3000 víctimas, entre muertos y desaparecidos, conoce muy bien la importancia de tener hoy en día una Defensa Civil como la nuestra.

Otra fuera la historia si en aquel entonces hubiese habido una organización preparada para actuar ante tales eventos…si el gobierno de turno no hubiese supeditado el envío de ayuda, al pago por adelantado de una suma con la que no contaban las arcas de un pueblo pobre y que una sola de sus familias ricas hubiese podido pagar.

La Revolución invierte cada año un no despreciable presupuesto en labores preventivas, organizativas y recuperativas. Tómese como ejemplo que hoy, a más de 40 días de haber sufrido los embates de Ike, nuestros Consejos de Defensa se mantienen activos.

El pueblo santacruceño, que cada año debe ser evacuado varias veces ante la amenaza de meteoros, conoce perfectamente el trabajo ejemplar de la Defensa Civil, que no escatima nada para poner a buen recaudo el recurso más valioso de nuestro país, las vidas humanas. Nuestras mujeres y hombres, nuestros niños y ancianos, le deben a la Defensa Civil la tranquilidad del que se sabe seguro, del que sabe que no ha sido olvidado o relegado a un segundo plano por proteger otros intereses. En una palabra le deben agradecimiento a la Defensa Civil por estar cuando más se la necesita.

Queda poco más de un mes para terminar la actual temporada ciclónica, todavía la naturaleza puede jugarnos otra mala pasada. Entonces volvería la Defensa Civil a proteger nuestros bienes y nuestras vidas, con la misma modestia y naturalidad con que dedicaron uno de los documentales televisivos: “A los que se protegieron y salvaron sus vidas”.(Iliana Pérez Lara/ Radio Santa Cruz).