Salcido quiere cambiar la historia

Salcido quiere cambiar la historiaA la tercera va la vencida. O eso es lo que le gustaría pensar al lateral izquierdo mexicano Carlos Salcido. En 2005, México se enfrentó a Argentina en la Copa FIFA Confederaciones, en un partido en el que Salcido anotó el primer gol… pero que la Albiceleste se terminaría llevando en los penales.

Un año después, también en Alemania, pero en la Copa Mundial de la FIFA, volvieron a verse las caras. Fue en octavos de final, como el próximo domingo.

“Recuerdo que en aquella ocasión marcamos primero, un gol de Rafael Márquez. Después nos empataron en un córner, creo recordar, y después Maxi [Rodríguez] marcó un golazo increíble. Paró el balón con el pecho y, antes de que cayera al suelo, remató de volea con un tiro que superó a nuestro portero, Oswaldo [Sánchez]. Y después no nos quedó tiempo suficiente como para intentar empatar o ganar el partido”, rememora el carrilero en diálogo con la FIFA.

Salcido es consciente de que los choques entre ambas naciones resultan siempre atractivos, pero espera que esta vez el resultado sea distinto al de los dos enfrentamientos anteriores. “Se sabe que será un partido diferente. No quiero tomármelo como una revancha, esto es fútbol. Ahora nos toca enfrentarnos otra vez, y lo único que deseo es que hagamos un buen trabajo”, afirma.

México y Argentina, en buena forma
Su oponente en el primer choque de las eliminatorias ha llegado con puntaje perfecto e incluso sacando músculo. “Son un equipo fantástico. Las líneas delanteras son muy buenas”, reconoce el de Ocotlán. “Creo que si conseguimos neutralizar a esos jugadores, o si nos preparamos muy a conciencia, podemos hacerles daño. En este tipo de partidos, si realmente quieres ganar a Argentina, tienes que jugar al cien por cien”, asegura el defensor norteamericano, que tendrá que lidiar nada menos que con Lionel Messi sobre el césped.

“Ya ha demostrado que es el mejor del mundo. Lo ha demostrado en su equipo, fue cuestionado en la selección, pero creo que su calidad es innegable. Todos sabemos que es un jugador impresionante y es alguien a tener en cuenta y estar alerta”, advierte sin miedo, pero sí con respeto.

Pero Messi no es la única baza del completo equipo que dirige Diego Maradona. Si logran sobreponerse a toda la constelación albiceleste, dura tarea, estarán escribiendo una nueva página del fútbol mexicano.

“Hasta ahora México no se ha clasificado más allá del quinto partido [ndr: México sólo ha alcanzado los cuartos de final de una Copa Mundial de la FIFA en las ediciones celebradas en su propio país]. Eso es con lo que soñamos. Es nuestro objetivo en este Mundial, y esperemos que el domingo sea un día histórico para México”, expresa con satisfacción.

“Sabemos perfectamente lo que está en juego en el choque con Argentina, pero tenemos la motivación, la energía y la fuerza para estar allí. Así que esperemos también tener suerte para que las cosas salgan bien”. El partido, desde luego, promete.