Ignorar consejos llevó a segundo agujero en capital guatemalteca

Ignorar consejos llevó a segundo agujero en capital guatemaltecaGuatemala, 20 jun .- Hacer oídos sordos a las recomendaciones de expertos hace tres años llevaron a que hoy exista un segundo enorme agujero en plena zona urbana de esta capital.

La advertencia viene de febrero de 2007 cuando inesperadamente se abrió el primero a unos dos kilómetros del que se tragó un edificio de tres plantas el pasado 29 de mayo.

Cuando ocurrió aquel deslizamiento una comisión especializada de varios organismos hizo las evaluaciones técnicas y mencionó como posibles causas la inexistencia de supervisión y mantenimiento en los colectores de agua subterráneos.

Según el diario Prensa Libre en su edición digital, ese sistema data de las décadas de 1970 y 1980 y desde 1986 no se prestó atención a los reguladores de caudal.

Estos fueron rellenados por los habitantes de la ciudad e incluso construyeron sobre esos terrenos, lo cual impide la expulsión de excesos de agua y la salida de gases, añade el reporte.

Afirma que la Municipalidad ignoró los consejos de los expertos entonces y el colapso de pozos de registro y de construcción de los colectores pudo haberse evitado con la supervisión exhaustiva oportuna de la red.

Un informe de diagnóstico geológico-técnico del Consejo Científico de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres consideró que el hundimiento puede ser el resultado de un proceso de erosión subterránea extensiva.

Este afectó inicialmente las paredes inferiores del pozo de visita y luego se extendió al material piroclástico circundante, hasta formar una gran caverna.

Dicho Consejo fue explícito al recomendar la evaluación de oquedades en todo el sistema de colectores de la ciudad pues las condiciones que ocasionaron el problema podrían repetirse en otros lugares, menciona el periódico.

Fue un presagio cumplido, sentencia, porque poco más de tres años después y a tan solo dos kilómetros de la tragedia ocurrió lo que temían los expertos.

Prensa Libre cita cómo difieren las teorías de los especialistas, pero todas coinciden en un aspecto para ellos fundamental: no se supervisó técnicamente el sistema de colectores.(PL)